L  U  C  H  A     C  A  N  A R  I  A
 

     
 
     

La bola canaria es un juego asimilable a la bolas, bochas o petancas de otros lugares; y, aunque hay quien defiende su origen prehispánico, la opinión más aceptada es que éste y otros juegos similares los trajeron los emigrantes europeos, ya en el s. XV en el caso de Lanzarote y Fuerteventura. Probablemente se trate de una versión isleña de las antiguas bochas o bolas españolas o francesas, hoy prácticamente desparecidas, con las que coincide, por ejemplo, en el uso tradicional de bolas de madera; aunque hay que señar a este respecto que, aun existiendo todavía el juego con las de madera, que tiene sus peculiaridades, en la bola canaria se han hecho muy habituales durante el s. XX las bolas de pasta.
Técnicamente es un juego de arrime con bola y boliche muy parecido a la petanca, pero que exige una mejor condición física al ser las bolas más pesadas y los campos de juego de mayores dimensiones.
Cabe citar en relación con este tipo juegos importados, al de los bolos, perdido en su modalidad isleña, pero que llegó a ser tan popular que dejó numerosos topónimos relacionados con él en el Archipiélago. A diferencia de aquéllos, la bola canaria, no solo se ha mantenido con mucha fuerza en el las Islas, sino que además se practica profusamente en muchos puntos de América tocados por la emigración isleña, básicamente en Venezuela, Uruguay, Cuba y Argentina, donde existen incluso ligas organizadas.
Actualmente la bola se halla integrada administrativamente en una federación que incluye también a los practicantes del juego de la petanca en Canarias, y que mueve a varios miles de practicantes; habiendo, no obstante, un notablemente fuerte movimiento de jugadores no regulado, por ejemplo en Lanzarote o en Tenerife.

©  Copyright - 2000 - 2004 microlapalma Aviso Legal