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La Bajada de la Virgen
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Cada lustro, Santa Cruz de La Palma celebra entre los meses de junio y agosto la Bajada de la Virgen de las Nieves, patrona de la isla. Se renueva así la disposición eclesiástica dictada en en 1676 por el obispo Bartolomé García Ximénez según la cual la imagen mariana bajó desde su santuario a la capital, implorando con ello los palmeros la intercesión de la Virgen para acabar con una feroz sequía, que se abatía desde hacía ya demasiado tiempo sobre campos, gentes y ganados. El prelado García Ximénez, viendo el fervor popular, resolvió que el devoto acto se repitiese cada cinco años, a partir de 1680 . El último domingo de junio los romeros, ataviados con los trajes tradicionales de la isla, bajan desde el santuario del Monte y por el camino del Planto las 42 piezas de palta que componen el trono de la Virgen, entregándolas en la iglesia de El Salvador, morada de la sagrada imagen durante su estancia en la ciudad. Con la bajada del trono comienza la Semana Chica, en la que se celebran actos tan entrañables como la Pandorga, desfile nocturno de faroles de papel ( estrellas, dragones, automóviles....) que llevados por niños, recorren las monumentales y oscuras calles del centro de la ciudad a los sones de la banda de música. En la Semana Grande de la Bajada de la Virgen, que comienza el segundo domingo de julio, intervienen los mascarones ( gigantes y cabezudos ), que simbolizan personajes como la bruja, la luna de Valencia y el Biscuit. El miércoles es el día destinado al Minué, o danza del siglo XVIII, que se celebra desde 1945 ( sustituyó a la Danza de Niños ), con música diferente cada año, compuesta por el palmero, y primer Diputado del Común de Canarias ( el equivalente autonómico al Defensor del Pueblo ), Luis Cobiella Cuevas. En esa misma semana, el jueves, se interpreta la Danza de los Enanos, sin duda el número fuerte de la fiesta, cuyo origen, según el investigador palmero Alberto José Fernández García, se remonta a las celebraciones del Corpus Christi. La más antigua noticia que se conoce, por ahora, de la Danza de los Enanos en Santa Cruz de La Palma data de 1833 . Don Manuel Díaz ( 1774-1863 ), sacerdote de la parroquia de El Salvador, hombre liberal para su época, y amante de las artes y los regocijos populares, hizo caretas de papel modelado para esta danza; en este siglo usó este mismo material Félix Martín Pérez, profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Santa Cruz de La Palma, hasta las últimas ediciones, en que se ha empezado a utilizar la fibra de plástico. En 1905, Miguel Salazar, comerciante y responsable de la danza, idea e incorpora la transformación de hombres a enanos. En la primera parte, los danzantes representan cualquier personaje ( monjes, japoneses, marinos, astrónomos, peregrinos, viejos, estudiantes, frailes dominicos, atenienses...) mientras bailan y cantan , variando la letra y la música en cada edición. Por el contrario, la polka que acompaña la Danza de los Enanos en la segunda parte es, desde 1925, siempre la misma, y fue creada por el compositor palmero Domingo Santos Rodríguez. En tan sólo unos segundos, los danzantes se transforman en enanos,al tiempo que inician el baile de la rápida y emocionante polka tocada por la Banda de Música Municipal de San Miguel. De la plaza de Santo Domingo la comitiva de enanos se traslada a las repletas y adoquinada calles de Santa Cruz de La Palma, donde continúan bailando durante toda la noches, hasta que los primeros rayos del sol de naciente se reflejan en los mástiles del barco de la Virgen, en La Alameda, el último de sus escenarios, hasta dentro de cinco años. Al día siguiente, viernes, el Carro Alegórico representa diferentes temas marianos, con personajes , música y letra que realizan ( como prácticamente todo, en ésta y en las demás fiestas de la isla ), los propios palmeros. El sábado comienza a bajar la Virgen desde su santuario, a unos tres kilómetros de la ciudad. Preparada en sus andas de viaje y vestida con sus mejores galas, aparece después de la misa de peregrinos en el pórtico renacentista del Real Santuario, donde recibe la emoción de los hijos de La Palma, que han aguardado cinco años para poder repetir esta misma ceremonia y se agolpan en torno a sus andas de caoba. Por el camino real del Planta se inicia el recorrido de la Virgen de las Nieves hasta la iglesia de la Encarnación, a la entrada de la ciudad, donde descansa y disfruta de la compañía de sus fieles durante toda la noche. El domingo continúa su viaje, que culmina en la parroquia de El Salvador, en pleno centro de la capital. Antes de llegar, la imagen de la patrona de La Palma se detiene en el barranco de Las Nieves, donde se representa el Diálogo entre el Castillo y la Nave; la fortaleza se ubica en alto, en el margen izquierdo del barranco, mientras que el barco de la Virgen ( réplica de una carabela colombina construida en 1940, sustituyendo a otras anteriores ) se encuentra abajo, junto a La Alameda, y es el símbolo permanente de las fiestas. El cortejo procesional hace aún una parada más antes de que la imagen franquee el pórtico de la iglesia de El Salvador, para escuchar, entre las piedras renacentista de la plaza de España, la loa, con letra y música de autores locales. Las fiestas continúan con sabor más personal e íntimo para Santa Cruz de La Palma, con visitas de la Virgen a otras parroquias de la ciudad y con actuación fuera de programa de la Danza de Enanos, culminando el 5 de agosto con la subida de la Virgen de las Nieves a su Real Santuario.
Nota : Debido a la fecha de la publicación de donde se ha extraído los contenidos de ésta página , algunos lugares donde se realizan los actos han cambiado éstos últimos años, por ejemplo la Danza de los Enanos ya no se realiza en la Plaza de Santo Domingo , sino en el Recinto Ferial ( 2003 )
El contenido sobre las fiestas está extraído del folleto informativo publicado por el Patronato de Turismo de Excmo. Cabildo Insular de La Palma en su primera edición en 1998; con textos de Mª Victoria Hernández. |
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