|
|
|
La Santa Cruz
Cruz de La Calafata ( Breña Alta ) |
|||||
|
|
||||||
|
Es en Breña Alta donde su tradición es legendaria, aunque también se celebran en Breña Baja, Santa Cruz de La Palma, Mazo o Puntallana. Cientos de cruces, que señalan el encuentro de los caminos o coronan algunas montañas por toda la isla, son vestidas en tela o papel la víspera del 3 de mayo, adornadas con flores y con velas a sus pies. En su honor y devoción atruenan los voladores. En Breña Alta, al parecer, la gran devoción por las cruces se remonta a un hecho acaecido en 1622, visto como milagroso y relatado por el historiador del siglo XVIII Viera y Clavijo, quien, hablando de dos cruces que se encuentran en la iglesia de San Pedro, dice que las "halló un negro en el tronco de un laurel, estándolo cortando". Ente los estrechos y sorprendentes caminos de Breña Alta, entrecruzados y angostos, existen decenas de cruces de madera que, al llegar mayo, son vestidas con telas lujosas y cubiertas de joyas, en una singular fiesta de disputa por la mejor cruz, la más bonita y la más rica. Al amanecer, con la luz de naciente, el viejo oro cubano con las imágenes de la Virgen del Cobre y de Regla prendidas en las telas, refulge en forma de minúsculos rayos sobre la cruz, junto con otro oro de más reciente llegada a la isla, el de las medallas de la Virgen venezolana de Coromoto y e de las joyas que reproducen orquídeas, en medio de una cascada de brazaletes , cadenas y zarcillos ( pendientes ). Las cruces se depositan sobre efímeros altares cargados de símbolos religiosos. Es frecuente encontrar no sólo representaciones bíblicas, sino también enanos de la Bajada de la Virgen, barcos, molinos y tahonas; incluso en 1985, coincidiendo con la inauguración del complejo astrofísico de El Roque de los Muchachos, se pudo ver una cruz rodeada de cúpulas, a escala , de los observatorios. A su lado, en un improvisado banco - dos bloques y un tablón - , los devotos de cada una de las cruces hacen guardia durante toda la noche del 2 al 3 de mayo, cubriéndose con una manta los pies cansados por tantas jornadas de trabajo. En Santa Cruz de La Palma, la fiesta de las cruces conmemora también la fundación de la ciudad, el 3 de mayo de 1493, y su onomástica . En ese día se recuerda la culminación de la conquista de la isla por parte del Adelantado de Canarias, Alonso Fernández de Lugo, con procesión de una magnífica cruz de plata de 1865 ( atribuida a Francisco Isaura ), de la iglesia de El Salvador, y del pendón de la ciudad. Durante la víspera, los devotas cambian la tela a las cruces que descansan sobre las paredes de la urbe renacentista, sustituyéndolas por otra nueva, y formando en algunos casos plisados y dobladillos vistosos. Después, las engalanan con joyas y flores. Al lado de la cruz, e incluso en ocasiones en balcones y azoteas, aparecen los mayos, grotescos muñecos ( machangos, para los palmeros ), que representan diferentes escenas algunas de ellas relacionadas con la vida tradicional, y otras con la actualidad.
|
||||||
|
El contenido sobre las fiestas está extraído del folleto informativo publicado por el Patronato de Turismo de Excmo. Cabildo Insular de La Palma en su primera edición en 1998; con textos de Mª Victoria Hernández. |
||||||
|
|
||||||
|
|