Despierta de su sueño
No pudo ser. La Palma se despertó de
repente de un sueño que ha alimentado durante meses a base de trabajo,
constancia e ilusión. Los de Rafa Sanz perdieron por 74-82 y eso unido a
la victoria de Girona dejó sin posibilidades a la UB.
Mediado el primer acto, los extremeños cobraron la primera renta de la
noche: 6-10. Los insulares intentaron rebajar la ventaja visitante a
base de triples pero los primeros intentos no entraron hasta que Ibarra
logró el primero, al que siguió otro de Bonhome.
Aún así, la renta del Cáceres seguiría creciendo, hasta el 19-25 con el
que finalizó el cuarto.
Gruber hizo un triple nada más reanudarse el choque (22-25) para dar
ánimos a sus compañeros. Francis Sánchez se encargó de enfriar el
ambiente en Miraflores con otro triple.
Con el paso de los minutos, La Palma fue demostrando que su baloncesto
había mejorado, hasta el punto que logró igualar de nuevo la contienda:
30-30. Pero tras una canasta de Forcada (30-38), Rafa Sanz se animó a
pedir tiempo muerto, para poner orden en el juego de los suyos.
De ahí al intermedio el partido entró en una dinámica donde hubo más
fallos que aciertos. Los insulares no aprovecharon la coyuntura para
intentar igualar de nuevo la contienda, llegándose al descanso con un
38-48.
Las cosas no podían empezar peor para La Palma tras el descanso, pues el
primer tiro de Cáceres otorgó la máxima renta hasta entonces (38-51)
gracias a un triple de Sánchez. Los locales lo intentaron todo en su
afán por meterse en la pelea, pero no había forma.
Los extremeños jugaban con mucha cabeza, enfriando el ambiente en
Miraflores. Francis Sánchez, el mejor sobre la cancha hasta entonces,
siguió alimentado las distancias, poniendo el 44-62 en el marcador.
Cuando nadie esperaba novedades en Miraflores, La Palma dio un arreón
totalmente inesperado y se puso a diez puntos (61-71), con un Arrocha
erigido en motivador de los suyos. Pero Cáceres reaccionó de inmediato
(61-76), devolviendo el orden de las cosas.
De ahí al final, todo se alargó con fallo en el electrónico incluido. La
Palma terminaba por sucumbir ante la calidad visitante pero con la
cabeza alta y logrando lo que pocos pensaban: pelar hasta la última
jornada con los más poderosos de la LEBOro.